divendres, 31 de maig de 2013

TÚ SÍ QUE VALES




Ayer me enteré de cuál será el criterio que aplicará el equipo directivo de mi centro para elegir candidato cuando se produzca una vacante el año que viene. Desaparece el concepto ANTIGÜEDAD, los posibles sustitutos tenían un número y se elegía al que más tiempo llevaba inscrito en la lista, un poco como en la cola de la pescadería. Hace un par de años se pasó de la subasta pública (los sustitutos que sospechaban que les iba a tocar su número iban a una lonja donde salían las vacantes y se les asignaban in situ) a la subasta telemática (como se hacía por ordenador nadie se enteraba de los posibles chanchulleos).
El nuevo criterio que expresó la dirección en la comisión pedagógica para elegir al mejor candidato el año que viene es el de la POLIVALENCIA. Así, sin más detalles. No puedo privar a mi imaginación de maquinar. Directora con gafas negras (Risto Mejide) escoltada por un poli bueno y otro malo escuchando a los candidatos que desfilan por la tarima del salón de actos esforzándose por complacer al exigente jurado.

-   ¡Siguiente!
-   Hola, ¡ay, estoy muy nervioso! Pues… yo soy licenciado en Geografía e Historia, bueno, como todos los candidatos (risita nerviosa), pero además hice un curso de guitarra flamenca en el CCC. Y puedo ser muy útil en las fiestas de final de curso amenizando al personal. ¿Quieren que les toque algo?
-   ¡Déjalo, déjalo! ¡No tienes el perfil! ¡Siguiente!
-  Hola, buenos días. Soy licenciada en Ciencias Exactas, tengo un Máster en Didáctica de las Matemáticas, dos ponencias en congresos nacionales, colaboraciones en libros de texto…
-   ¿Conoces los diez mandamientos de la ley de Dios?
-   Esto…
-  ¡Basta! Dijimos polivalencia, tú eres una especialista y eso ahora no es lo que buscamos en este centro. ¡Siguiente!
-   Hola, soy licenciado en Química.
-   ¿Y?
-   Veinte años de experiencia.
-   ¿Y?
-   Magníficos resultados de mis alumnos, seminarios múltiples de dinamizador de grupos, atención a la diversidad…
-  ¡Qué agobio de profe! ¿En qué mundo vives, majo? ¿Podrías dar clases de sevillanas a los padres como actividad extraescolar?
-    Yo y el baile…
-  ¿Y montar un huerto? Nos pueden dar una subvención por ser escuela ecológica…
-     No lo he hecho nunca.
-    ¿Nunca? ¿Qué me dices? No entendemos cómo te puedes presentar delante de este jurado con un curriculum tan escuálido. Circula, circula… ¡Siguiente!
-   Hola. Soy licenciado en Educación Física. Entrenador de balonmano, puedo dar bailes de salón a alumnos y padres, atletismo extraescolar, excursiones a la montaña los domingos….
-  ¡Para el carro! Serías capaz de hacerle una llave de judo a un compañero criticón…
-    Hombre, yo soy pacífico por naturaleza…
(Risotada del jurado)
-    ¡Siguiente!
-    Buenos días. Soy psicopedagoga, monitora de ocio en mi adolescencia, o sea, fui boy scout, no me importa participar en todas las excursiones que se pidan. Puedo dar clases con anginas, aguanto improperios de padres y alumnos con abnegación, ¡es mi fuerte! Mis cursillos de administrativa me hacen una máquina de rellenar formularios de calidad. ¡Tengo más cosas! Sí, sí…me gusta la cocina, he hecho varios cursos y atiendo el chiringuito de playa de mi cuñado desde hacer tres veranos, yo creo que podría llevar la cantina los recreos y ahorrarle al instituto algún monitor de comedor. No me importaría entrar la primera y salir la última del instituto. Dejo los lavabos como los chorros del oro y tengo sólidos conocimientos de Kamasutra.
-   Tú sí que vales.

No me tengan demasiado en cuenta, la acidez me hace anticipar el futuro.



dijous, 30 de maig de 2013

BAJARSE LOS PANTALONES



Entre el interino y yo se ha creado una complicidad. Me reconoce una autoridad (que viene del saber de la experiencia) y yo le reconozco un interés por aprender (curiosidad). Deliberadamente le dedico mi tiempo (recreo) y mis palabras. No es la primera vez  que me sucede, sí llámenme reincidente, tengo una cierta debilidad por estos compañeros que tienen la difícil tarea de trabajar en varios institutos al año y recoger toda la basura que genera el sistema.
Éste llegó a medio curso. Media jornada la dedica a impartir Ciencias Sociales (es licenciado en la materia) y la otra media a Educación Física. ¿Por qué? Cambalaches administrativos que dejan claras las intenciones de los rectores educativos del país (tapar huecos y que no se note).
Ayer me confesaba en la sala de profes sus intenciones para el año que viene. Desde que se ha aprobado el decreto de plantillas en Catalunya (poder para el equipo directivo en la elección de profesores) hay un movimiento de vasallaje larvado entre los interinos para reclamar a los directores que les aseguren la plaza con el eufemismo de que cumplen con el perfil del centro. Una canallada, una forma de nepotismo encubierto, la tiranía de los mediocres, un escarnio y una desfachatez. ¿Te has quedado a gusto? No, es la generalización de la ignominia, la pérdida de la dignidad, el mamoneo y el lameculismo más rastrero…. ¡Basta! ¡Basta! Te aceleras y acabarás rajando contra la monarquía. Cíñete al guión.


 -        -Si me tengo que bajar los pantalones, me los bajo. Estoy dispuesto a todo. Yo ya estoy en ese punto. No hay solidaridad entre compañeros. Yo ya me he visto agotando el paro y sin un duro. No he estudiado una carrera para acabar en un comedor social. Puedo volver a casa de mis padres pero no me da la gana, es una derrota. Ya sé que es muy triste tener que mendigar una plaza y lamerle el culo a la directora. Yo soy un buen profesional. ¿Tú qué harías?

La velocidad de disparo de las palabras, la pasión con la que expone sus argumentos, la necesidad de buscar mi complicidad denota que está dominado por la angustia. Yo no doy consejos, el muchacho es mayor de edad y debe asumir la responsabilidad de sus acciones. Yo solo le puedo aplicar el método científico a su intención de bajarse los pantalones.

-         -El poder ya sabe tu precio. Tendrás que bajarte los calzoncillos porque los pantalones ya te los bajó él. Y a tu lado, compitiendo en devaluar la dignidad, otro con tus mismos argumentos desesperados ofrecerá su cuerpo y su alma.
-          -Es muy fácil ser de izquierdas cuando se tiene trabajo.
-          -¿Quién te ha dicho que yo soy de izquierdas? Te hablaba del Titanic.  

dimecres, 29 de maig de 2013

NEGOCIOS DE RIESGO



No es de recibo que con lo que llevamos de primavera no haya escrito un solo post sobre el AMOR. Debe ser que las lluvias y los fríos (hasta el 40 de mayo no te quites el sayo) me han vuelto algo insensible. Siento defraudar a los que me esperaban ver deshojando una margarita y sembrando las líneas de este blog de ñoñerías rosas pero estoy apresado por un escepticismo muy pernicioso.  
Escuchaba al omnipresente economista Gay de Liébana platicar en la Sexta sobre la terrible lacra que lastra la sociedad española: el paro. No hablaba solo de cifras, incidía sobre un aspecto novedoso.

-          -Es lamentable que padre e hijo compitan ahora por el mismo empleo. Yo no puedo quitarle el trabajo a mi hijo y él a mí tampoco, él lo que tiene que hacer es quererme.

La última frase me impactó. La rentabilidad de la paternidad/maternidad es el amor según el prestigioso analista. ¿Y cómo se mide el amor en términos económicos?
Obviamente los progenitores son los ACCIONISTAS (su buena pasta se dejan en la crianza del niño o la niña) y los hijos, la EMPRESA. Como en cualquier otro negocio deberíamos hacernos preguntas trascendentales antes de  invertir en traer una criatura a este mundo (a posteriori, hagan lo que puedan).  ¿Un beso diario es suficiente rédito? ¿Tres te quiero semanales y un achuchón al salir del cole? Imagino una legión de padres corriéndome a gorrazos, cómo se me ocurre tamaña frivolidad. Me hablarán de sacrificio, de entrega y de argumentaciones que están en las antípodas de la fría economía. Yo, a lo mío. 

Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. 

En la definición de la palabra AMOR la propia RAE nos marca las situaciones de riesgo que pueden amenazar el negocio familiar. 

INTENSIDAD. Si otras situaciones de la vida se pueden racionalizar con estricta lógica, el amor filial (y todos) escapa rebelde a lo recomendable. Por mi hijo soy capaz de hacer cualquier cosa. Un negocio irracional puede verse abocado con seguridad al déficit, el empecinamiento de los accionistas puede acabar en descalabro monumental. ¿Cuántos padres y madres están en la cuneta (no desarrollan su vida con plenitud) por una mala gestión en la crianza de sus vástagos?

INSUFICIENCIA. Yo no tengo comida y tú sí. Me la das. Yo no tengo techo y tú sí. Me lo ofreces. Yo no tengo estudios y tú sí. Me los pagas. Yo no tengo dinero para vicios y tú sí. Te los exijo. Yo no tengo trabajo y tú sí. Vivo de ti. Antes los 18 años eran la frontera, actualmente no hay un límite que fije la extinción del contrato de insuficiencia. La crisis ha devuelto a muchos hijos al redil, además cargados con sus propios hijos y sin recursos para mantenerse. La complejidad de los nuevos contratos familiares es evidente.

NECESIDAD. Las necesidades pueden ser discutibles y esclavas. Un niño tiene necesidad de comer pero no es necesario que coma jamón del bueno. Un niño necesita vivir en una casa pero no es necesario que sea un palacio. El despiporre económico que produjo la burbuja inmobiliaria adulteró el significado profundo de la palabra. Los accionistas corren serio peligro de ruina si se abusa de las falsas necesidades.

ENCUENTRO. Padres e hijos deben renegociar hoy sus contratos de forma equitativa y responsable. El egoísmo ególatra no busca intersecciones, la laxitud enfermiza cede hasta límites intolerables. El amor se traduce por lo que haces por mí. El amor se relaciona con la inexorabilidad del adverbio de afirmación. Si no me das, no me quieres. Si me dices que no, no me quieres. Si alguien me da, me quiere y me vendo. Si alguien me dice siempre que sí, es el mejor.
La primavera suele alterar las hormonas, en mi caso, creo que alteró la sensatez.

dimarts, 28 de maig de 2013

AGENCIA DE CONTRATACIÓN



Renovarse o morir. Me quedan diez alumnos de Primero de Bachillerato (Historia del Mundo Contemporáneo) en los estertores del curso (el resto han desertado, campanean o son primos hermanos del Guadiana). Ninguno de ellos y ellas tienen claro que las Ciencias Sociales sean su futuro (ni el mío tampoco). ¿Los fustigo con el látigo de la programación? ¿Pongo en práctica mi pensamiento periférico y mi fondo de armario? Renovarse.
No saben los movimientos bélicos de la Segunda Guerra Mundial (ni falta que hace, para eso está la Sra.Wiki y el Sr.Google) pero les he inculcado el ansia por la independencia personal. 


-          -Profe, ya tengo curro para el año que viene.

Me caza la sonrisa. Te has espabilado, chaval. Me intereso por las circunstancias. Franquicia de ropa en gran complejo comercial. Enchufe, su prima se va y habló de él al jefe.

-          -Así cualquiera.

Es una alumna mimada que espera que le traigan el curro a su habitación. Analizamos conjuntamente el proceso que conduce al enchufe y concluimos que es muy rentable la gestión de  las agendas personales (incluidas las redes sociales). La alumna azote del nepotismo me alerta de que ha recibido un tweet sobre un videocurriculum muy chulo. Un periodista que se ha puesto a cantar en el metro. Tiene poder (información) en sus manos pero no tiene actitud y deja perder el hilo. Yo busco en el You Tube y encuentro a un tal Enzo Vizcaíno.

Propongo un ejercicio a los resistentes alumnos. Crear un videocurriculum de dos minutos de duración para conseguir una plaza de camarero en un bar de postín. Una semana de tiempo.
Hoy ha sido el gran día. De los diez candidatos, cinco no lo han hecho. Perfecta imitación de la realidad. Menos competencia. Casualmente hay coincidencia entre las notas más bajas de la asignatura pura y dura y los absentistas videográficos. ¿Todo es cuestión de actitud? Hemos visionado los trabajos de los cinco restantes y como grupo hemos dado feed-back a los autores. El reloj volaba, les gusta el aprendizaje significativo, qué puñeteros. He rematado la sesión anunciando que el periodista guitarrista fue fichado por Florentino Fernández como guionista de la Sexta.

Una alumna despierta y dicharachera me replica que ese programa cierra en breve. Yo le devuelvo la pelota diciendo que Enzo está en el mercado, ha salido del ostracismo de los periodistas anónimos y se ha asomado a la cabeza del pelotón. Le recuerdo la aseveración de sir Ken Robinson en el video sobre cómo la escuela mataba la creatividad.

La mayoría de trabajos que conseguirán estos muchachotes están por inventar, y lo que aporto yo de mis cosecha, los inventarán ellos. Uno de los diez supervivientes me habla de Willyrex. Yo lo coloco en la carpeta de confidencial, ah…¿ustedes no saben quién es? Yo soy una tumba.