dimecres, 2 de desembre de 2015

EL DINOSAURIO SEGUIRÁ DORMIDO

La institución educativa ha sido un arma de alienación colectiva que se ha nutrido de profesionales hechos a medida para tal misión. Los productos que salieron de sus hornos fueron durante mucho tiempo absolutamente perfectos: ciudadanos acríticos, individualistas y grandísimos consumidores. La cadena de producción se ha escacharrado con la mierda de las nuevas tecnologías (especialmente internet). El conocimiento se ha derramado por el planeta y los profes no somos los dueños de cotarro. Hay que reprogramar la educación y sus profesionales sin que los amos pierdan sus privilegios.
La endogamia educativa ha empezado a parir expertos que con ayuda de los avances de la neurociencia y los múltiples estudios reservados solo para sus ojos prometerán incesantemente la salida del pozo cifras. A mí me gusta más chafardear otros sectores.



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