dimecres, 3 de juliol de 2013

SI LO VEO NO LO CREO



Hay una excesiva confianza en los sentidos. Que se lo digan a Tomás, el apóstol, que tuvo que meter los dedos en las heridas de Jesús para certificar que había resucitado (no me digas Wert que no me avanzo a tu reforma y le doy a la religión la importancia que se merece).
Los más sagaces habrán reparado en que al título le falta un NO. Yo soy más principesco que tomasista. “L’essentiel est invisible pour les yeux”. ¿No me creen? Vean estos dos cuadrados.

¿Son la misma tonalidad de gris? Pongan un dedito en la pantalla justo en la separación y se vienen a mi verita.
Segunda píldora, Robert Aumann, premio Nobel de Economía en 2005. Matemático israelí famoso por profundizar en la teoría de juegos. Vistazo a la Wikipèdia.

La teoría de juegos es un área de la matemática aplicada que utiliza modelos para estudiar interacciones en estructuras formalizadas de incentivos (los llamados «juegos») y llevar a cabo procesos de decisión. Sus investigadores estudian las estrategias óptimas así como el comportamiento previsto y observado de individuos en juegos.

En la toma de decisiones no podemos basarnos en lo EVIDENTE. El enemigo puede hacernos VER lo que él desee (incentivo) para forzar nuestra reacción. Un ejemplo para rematarlo todo. Si un país tiene una gran deuda pública EVIDENTE, solo caben dos soluciones: reducir gasto público (a la larga recesión económica por descenso de la actividad económica de los funcionarios y por la carga del desempleo de los mismos) o aumentar ingresos (subir los impuestos genera descenso del poder adquisitivo de las clases medias y posible aumento del fraude fiscal). Los dirigentes de ese país y los directivos de los grandes centros de poder ya nos han convencido de la NECESIDAD de afilar las tijeras y de engordar los impuestos. Es EVIDENTE que no hay otra solución.
Un inesperado dedito se coloca entre dos cuadrados y nos ofrece una visión diferente. Revueltas en los países prósperos (Brasil, Chile, Turquía, Túnez). ¿Por qué? El crecimiento capitalista es bipolar (los ricos más ricos y los pobres más pobres). La cultura del subsidio (que se está implantando a marchas forzadas en nuestra piel de toro) lastra la economía de los países emergentes, sus clases medias no tienen fuerza para mantener el ritmo de crecimiento y sus clases empobrecidas salen a la calle a la primera decisión controvertida. Os dejo acertado análisis de Moisés Naím.
Pregunta capciosa contra las evidencias: ¿Y si invertir en justicia social fuera económicamente rentable?

2 comentaris:

  1. Sin duda alguna, casi cualquier actor social, intenta modificar la realidad a su antojo

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    1. La clave es identificar los beneficiarios de la manipulación.

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