divendres, 13 de setembre de 2013

MISANTROPÍA





Leí la noticia y me sorprendió la ligereza por la que pasó por las cabeceras de los medios de comunicación nacionales. Casi el 25% de los hombres de Asia admite haber violado a una mujer.
No hay que ser un lince para saber que es una prospección y que el titular es capcioso pero cuando te enteras que el estudio se basó en el testimonio de 10.000 hombres de 6 países diferentes la carne se te empieza a erizar. Cuando una de las autoras explica que “es común que los hombres violen como una forma de entretenimiento. Ya sea por diversión o porque están aburridos”, el vómito empieza a asomar por la garganta.  Y cuando 7500 zánganos arguyen que “fueron sus derechos sexuales los que le llevaron a hacerlo” no hay fosa séptica que pueda asimilar el asco que me produce la situación.

No recuperado del primer impacto llega el segundo. Un niñita americana, rubita y guay, alcanzó la fama encarnando el papel de Hanna Montana en una serie televisiva que taladró los cerebros de nuestros jovenzuelos. Y la señorita se fue haciendo mayor y como corresponde a su rebeldía adolescente (ya sabemos que todo se estira en este mundo postmoderno) se ha dedicado a hacer gamberradas, o sea, a provocar al personal. En la gala de los Video Musics Award  de este verano se restregó con todo lo que pudiera sugerir la morfología de un falo provocando el alarido de la casta América. No contenta con la explosión mediática ha lanzado un tórrido video en el que presenta su cancioncita Wrecking Ball. Leo algunas críticas que coinciden con lo que yo pensé al verlo: “No hay sutileza en sus formas, es todo muy evidente, muy vulgar, como de actriz porno mala: la lengua siempre sacada, siempre con cara de felatriz.”
Una excentricidad más de los yankees pensé desde mi inocencia, hacen programas donde se pueden ver los litros de grasa que salen de una operación de cirugía estética o uno que es un muestrario de muertes rocambolescas (y chorras).  Es obvio que ha sido un  calculado movimiento de márketing de los mánagers del la jovencita que han provocado el 12% de los clicks que se han producido en EEUU en el último mes mientras que las horripilantes historias provenientes de Siria nada más que el 1%. Por mucho que se esfuerce el orejón Obama en vendernos que la nación más democrática del mundo no puede consentir que niños inocentes sean gaseados por un cabrón con el que hasta hace cuatro días se comían los mocos, los cibernautas lo dejan en ridículo y pasan de muertos que no sean suyos para caérseles la baba con una chavalica que chupa un martillo.
Dimito del género humano.

2 comentaris:

  1. Me uno a tus arcadas. Pero puedo entender que después de 5 años de crisis, mucha gente que intenta seguir adelante, se cierre ante la realidad, deje de luchar por las condiciones sociales y deje de interesarse por la política. Esa misma política que cuando todo va bien no guardó para las vacas flacas y no supo mirar más allá de la bonanza económica. Puedo entenderlo pero me entristece, porque creo que es compatible encontrar en el día a día un momento para dedicar a los valores y a defenderlos. Aunque sea por internet. Un saludo compañero.

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  2. No quiero comprender a quien deja que le roben lo que es suyo.

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