dijous, 19 de setembre de 2013

QUIEN QUIERA PECES QUE SE MOJE EL CULO



Como muestra un botón. Estamos en tiempo de reuniones de inicio de curso con los papás. Me explican que una tutora de sexto de primaria informa que los profesores han decidido no hacer las tradicionales colonias como protesta por los recortes en la educación. Se queda más sola que la una. Hablo de una escuela pública, de un barrio de clase media baja, o sea, carne de cañón de los destrozos neoliberales. Que se hunda el mundo pero que los niños sigan viviendo en Jauja. Que otro soluciones mis problemas, ande yo caliente…
Dijo el dramaturgo Juan Radrigán refiriéndose a los desaparecidos de la dictadura militar: “Los muertos no están muertos y los vivos no están vivos”. Nosotros qué estamos. A qué esperamos para honrar a nuestros muertos, a los luchadores que se dejaron la piel en la construcción de eso que ahora huele a ceniza, el mal llamado estado del bienestar, para mí, el estado de la justicia. ¿Estamos vivos con el futuro hipotecado? ¿Estamos vivos sin casa o sin trabajo? ¿Sin educación y sin cultura? ¿Sin sanidad y sin pensiones? 

Uno ha perdido la paciencia, no está dispuesto a aguantar. Hace años digo que la palabra más admirable, la que debemos usar instantáneamente siempre que sea necesario -y desgraciadamente lo es todos los días- es la palabra "no". Puede ser por haber perdido la paciencia, es una buena razón para decir "no". Pero también se puede usar como una postura de espíritu. Es decir, yo dudo mucho que hayamos nacido para ser libres pero lo libertad es eso, es una conquista”.  Texto sagrado de José Saramago.


¿No hemos llegado todavía al límite? ¿No tenemos suficiente? ¿No nos han tratado de idiotas y de serviles con suficiente claridad? Han caducado los no multitudinarios parapetados en la masa, sentirnos fuertes las dos horas que dura la gran protesta, son actos previsibles para el poder que solo tiene que esperar que pase el temporal. Tampoco vale los no por internet, no hacen daño a los que mandan que siguen haciendo sodokus. Ha llegado el momento de los no individuales, de los no mirando a la cara de los que abusan de nuestros derechos, del no a los incívicos (gamberros con corbata y traje Armani), del no a los deshonestos. Hay que decir no a los oportunistas que beben de nuestros miedos, no a los pesimistas fieles esbirros del inmovilismo o a los optimistas desmesurados aliados a la inconsciencia. El no comporta riesgos pero el sí continuo y seguidista conlleva a un inexorable estado de degeneración que esboza un paisaje desolador que si no se rompe la dinámica acabará fijado con el barniz de la sumisión.

Cuanto más viejo, más libre. Cuanto más libre, más radical.” (José Saramago)

4 comentaris:

  1. Leo, escribo y respondo tantos "no" que el pesimismo llega cuando compruebo que de nada sirven y siento que nadie escucha. Saramago, como cualquier persona mayor, es sabio también por lo vivido. La experiencia nos enseña a ser más libres, tener menos miedos y ser más radicales.
    Un besote.

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    Respostes
    1. Los no te sirven a ti para no claudicar. Besotes.

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  2. Me lo apunto: “Cuanto más viejo, más libre. Cuanto más libre, más radical.” (José Saramago)

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