dijous, 7 de novembre de 2013

CUANDO VEMOS LO QUE NO VEMOS



A una mujer le saltaron un ojo pero nadie había disparado pelotas de goma en esa zona y en ese momento. La duda se instala meticulosamente en la opinión pública que se indigna y se desindigna casi a la misma velocidad. Las bocas podridas espetan la frase mágica: No se pueden extraer conclusiones hasta que no se acaben las investigaciones. Las apariencias engañan, un refrán que les viene como anillo al dedo. ¿Quiénes investigan? No hagas preguntas estúpidas. A Esther Quintana le sigue faltando un ojo, por culpa de una pelota de goma que nunca fue disparada, los responsables policiales han insistido hasta la saciedad que no tenían constancia, que no podía ser, que las pelotas de goma eran necesarias para reprimir a los protestones, a los mismos (indignados) que fueron desalojados de la plaza Catalunya con el mismo ensañamiento que falta de profesionalidad. 

Un móvil traicionero (seguro que propiedad de algún agente nacionalista español) captó la paliza que le dieron ocho agentes a Juan Andrés Benítez. A Esther Quintana le falta un ojo y a este malogrado ciudadano le falta la vida. Los responsables de la policía autonómica (que en teoría nos tienen que defender) vendieron la misma duda, no nos podíamos precipitar en los juicios, no podemos sacar conclusiones de un vídeo casero concluyente, no podemos juzgar si conocer todas la versiones, no podemos responsabilizar a los mandos policiales, no podemos entorpecer las investigaciones, no podemos denunciar lo que vemos porque a lo mejor no lo vemos con los ojos de los que quieren que veamos lo que no vemos. En fin, que todo este embrollo acaba como empezó, en agua de borrajas.
Felip Puig, el responsable del vendaval de porrazos de la plaza Catalunya, fue relevado de la conselleria d’Interior y le dieron el premio merecido de Empresa i Ocupació ¿Su gran mérito? Patentar las gafas de visión trucada. Manel Prat, el sheriff de los desalmados, sigue en su cargo después de todo lo que le hemos visto que no tendríamos que haber visto (el propio alcalde de Barcelona, le dijo al conseller Espadeler esta frase). Parece que el pegamento que lo aferra al cargo es ser un cachorro fiel de CDC (ya mangoneaba en tiempos del Yoda Pujol). El conseller Espadaler (digno sucesor de Puig) no ha querido liarla más con Mas (tiranteces soberanistas) y le reitera su confianza a Prat con el beneplácito del honesto Junqueras que saca de todo el tinglado un compromiso de que a partir del 1 de mayo de 2014 los Mossos no dispararán más pelotas de goma (amén, aleluya). ¿Qué dispararán? ¿Sobresueldos? Pero la ignominia tiene que ser redonda y acabar por donde empieza. Qué casualidad que desde el pasado 1 de junio, la mujer de Prat trabaja para Felip Puig.¿Ya les pican los ojos?
Recapitulando. Esto que digo en este post no lo he visto ni tendría que haberlo visto. Desde mi presbicia voluntaria dedico mis visiones al ojo izquierdo de Esther Quintana y a la vida de Juan Andrés Benítez, porque tuvieron la mala suerte de hacernos ver lo que no teníamos que ver.

2 comentaris:

  1. Es la realidad que vivimos en muchos países, La justicia es para los de arriba y a la gente común nos rige la injusticia

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    1. Cierto, pero como dice Caballero Bonald (uno de mis Maestros), la resignación tiene tara. Un saludo.

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