dimecres, 29 d’octubre de 2014

SHACKLETON POR LA CULATA



Llevo 23 años en la educación y sé de lo que hablo. Son años suficientes para calibrar la materia prima que me llega a la clase. No soy de esos que dominados por la artrosis se consuelan venerando tiempos pasados mientras chuchifaltean el presente. Yo me adapto a todo y a todos, hay quien lo denomina ley de vida. Eso no supone que cierre los ojos a una realidad que me aterra. NUNCA, repito alto, claro y fuerte, NUNCA HE TENIDO ALUMNOS TAN MENTIROSOS. Jordi, por favor, no te pierdas, te pueden poner una querella, no generalices, algún sincero quedará, no seas políticamente incorrecto, no te leerán. ¡Al carajo! He dicho VOZ ÁCIDA y será VOZ ÁCIDA.
La mentira es una unidad de inteligencia. Trolas ha habido siempre y no dejarán de existir. Pensemos que la creación del mundo durante siglos y siglos se sustentó en una patraña de baja calidad. No me digan que lo de la costilla de Adán no tiene enjundia. Un alumno antes de admitir su responsabilidad en cualquier desaguisado suele optar por los atajos. Comprensible. Pero cuando entra en un callejón sin salida, el inteligente, suele confesar su impericia para no acumular faltas. Estos especímenes actuales no. Se saben protegidos por muchos parapetos. Sigue tozudos con sus bolas increíbles negando la realidad. Y si les dejas te convierten en plana otra vez la Tierra. Extrapolando lo que sucede en un laboratorio social como es mi aula, estos venerados hijos de su mundo aseguran el relevo generacional de presidentes del gobierno como el que tenemos. Lo que no se nombra no existe, las mentiras solo hay que convertirlas en silencio para que resistan los envites de la verdad.


Les dejo un botón de muestra. A los de primero de ESO les mando ver un documental sobre Ernest Shackleton titulado Atrapados en el hielo que describe las penurias del explorador inglés por la Antártida. El anuncio que puso a los interesados por su aventura ya era de toma pan y moja.  "Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Mucho frío. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito".  Les pedí a mis alumnos un resumen del video y hoy me lo tenían que presentar.
Un avispado muchachín me presenta un pedazo de escrito que en cinco líneas contenía treinta palabras de las que no tenía ni remota idea. Cuando le inquiero sobre tamaña irregularidad me responde que le ayudó su hermano de 22 años. ¿Trabaja en la Real Academia de la Lengua? No pasó de Cuarto de ESO. Me intereso por su caso, pienso en una inteligencia prodigiosa oculta entre las zarzas. Jordi, no bebas más absenta. Lejos de sonrojarse y admitir su culpa, el preadolescente de pro se enroca a lo Kasparov. 

-¡Era un borrador! El resumen lo he perdido, no encuentro la hoja.
 

Me toma por imbécil. Pero el gañán no confiesa, se mantiene erre que erre en su posición. Si no me pillas con las manos en la masa (a lo Fernando Granados) no confesaré, se acoge a la presunción de inocencia, Google es mi UDEF y descubro su cuenta suiza (la página de donde extrajo el misterioso resumen). La mentira entonces se convierte en falta de respeto. Atenta contra la inteligencia del destinatario y pretende evadir (capitales) responsabilidades. Y eso sí que no, eso no se lo permito ni a mi alumno ni a la ínclita Esperanza Aguirre.
No hay perdón para la mentira deliberada y pertinaz.


3 comentaris:

  1. http://www.publico.es/555177/una-nina-se-inventa-un-intento-de-rapto-en-ciudad-lineal-para-encubrir-sus-malas-notas

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  2. No gusta descubrir que estos muchachines son capaces de todo. Casos como este lo dejan claro.

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  3. http://fundacioneducacionemocional.org/hijos-mandones-sindrome-del-emperador/

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