dimecres, 21 de maig de 2014

POLLADAS SIN GRACIA



Ustedes imaginan qué pasaría si se pasease un Mercedes de lujo por delante de la cola de un banco de alimentos. Arriba y abajo, refregando el fulgor de la chapa metalizada por los morros de los hambrientos. Y se imaginan (puesto a dejar volar las metáforas) que los pasajeros se peleasen como niños porque uno le dijo tonto al otro que presumiblemente no sabía activar una función del móvil de ultimísima generación. Y les imagino yo, para que no se esfuercen tanto, que los carroñosos pobres se rieran de la discusión y aplaudieran los empujones que se propinaban los relucientes panzones que trasladaron la discusión a su territorio. Y les imagino yo, ¡jo lo tengo que hacer todo!, que al acabar la refriega, se marcharan con viento fresco a un restaurante de lujo mientras que los pobretones de pedir respiraban el sucio humo del tubo de escape del Mercedes de lujo.

Ustedes, estirando de empatía, serían capaces de definir los sentimientos que se pudieran producir en el orgullo de los cartoneros (los que duermen en la calle) si delante de sus narices se sentara un tipo encorbatado y de zapatos lustrados a comerse unos canapeses de caviar y descorchara con derroche una botella de Dom Pèrignon. Y si además de ponerse tibio, mientras los desechos de la sociedad salivaban de pura necesidad, él se atreviese a sermonearles y a repetirles hasta la extenuación que su misérrima situación era fruto de su mala cabeza y que lo que tenían que hacer era estrecharse un poco más el cinturón y no volver a estirar más el brazo que la manga. Y ya les imagino yo (otra vez), los parias de la Tierra se pegarían golpes en el pecho aceptando el fin de sus sueños y aceptando (siempre aceptando) que lo malo de este mundo lo provoca creerse que uno es más de lo que es.
Polladas viene por la gran trascendencia mediática que se le ha concedido a las declaraciones altaneras y machistoides del ínclito Cañete (el Tapado) en comparación con la poca que se le ofrece a los datos del Tribunal de Cuentas respecto a la campaña de las europeas del 2009. Los partidos se gastaron 4 millones de euros en carteles (que las fotos de comunión de los candidatos se las paguen sus padres). 3,2 millones en prensa (ya saben de qué viven y por qué piensan como piensan muchos medios de comunicación). 10 millones en gastos varios (mítines y otras zarandajas que reparten entre los Correas de cada partido). Y….¡tachín, tachán! 13 millones de euros en papeletas. Sí, sí, no les ha sobrevenido una presbicia galopante, han leído perfectamente. 13 millones de euros para elegir a 54 eurodiputados. Con un poco de esfuerzo podrían haber conseguido enviar un Quijote a cada españolito engañado con el montaje europeo.
¿No les ha subido la indignación lo suficiente? A mí me hierve cuando pienso que en un mes me guindarán otro trozo de mi extra, que me he ganado con el sudor de mi frente (aunque no se lleve la expresión). Y cuando recuerdo que mi sueldo está congelado desde tiempos inmemoriales y que todo eso sucede mientras los 54 eurodiputados elegidos para la gloria, que además si me descuido, lo serán con mi voto, trincarán la nada despreciable cantidad de 6000 euros (impuestos descontados) de nómina al MES (la mayúscula es intencionada), le completarán con 300 euros de dieta diaria (casi da para una ayuda a familias sin recursos) y por si les faltara colchón les pagarán 4000 euros en concepto de… en concepto de…¡de mierda! Me olvidaba, cuando acaben su agotadora función estos titanes del trabajo recibirán una despreciable pensión de un 70% de su sueldo.


Aparto la demagogia al borde del plato, es obvio que este dineral no hunde la economía del país, pero no creo que sea edificante pasar por delante de nuestros ojos con el Mercedes reluciente o con la copa llena de Dom Pèrignon mientras los labios escupen la palabra austeridad.

2 comentaris:

  1. La austeridad no es sólo una intención económica, es un estado de ánimo, una actitud frente a todas las cosas, y es eso precisamente lo que quieren inculcar. Una actitud apocada, pobretona y desvalida frente a todas las oportunidades que la vida de cualquiera puede brindar. Lo terrible es que el porcentaje de adeptos que consiguen es cada día más elevado. Teniendo en cuenta que este trabajo no es reciente -llevan siglos con ello- el resultado obtenido es fascinante. Hay algunos que incluso serían capaz de luchar contra "los derrochadores" que compraron un piso para albergar a sus familias y sus sueños en un país donde alquilar una vivienda supone prácticamente pagar una hipoteca... El mercedes reluciente hace años que hace un circuito elíptico que pasa a través de las narices de todos nosotros.
    Brillante tu artículo Jordi de la Torre.
    Gracias.

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    1. Nos nos dejemos embaucar. Un saludo y muchas gracias.

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