divendres, 4 d’octubre de 2013

TE (ME) QUIERO



Hoy toca hablar del amor. Velitas, cancioncilla melódica, mariposas volando por el estómago (excelso requiebro cursilero)…. ¡Basta! ¿Esto es Voz Ácida o una sucursal de algún programa insustancial de la MTV? 



El amor es algo tan confuso como extendido por el planeta. Histórico y vigente. Antes de enrollarme más prefiero refugiarme en las autoridades. Define el diccionario de la RAE:

Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

Ya admiten los sesudos académicos que existe una NECESIDAD. Como somos insuficientes buscamos en el otro que complete el vacío. Detrás de los corazoncitos y las flechas del caprichoso Cupido se esconde una sibilina transacción comercial. El diccionario de los diccionarios recoge catorce acepciones del palabro, tantas como caras del poliedro. Y además hay expresiones y locuciones que aportan más leña al fuego.

Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

¿Naturalmente? A veces se dicen te quiero personas que se repugnan. Qué categóricos se vuelven los definidores. Y  erre con erre con el tema de completarse. Esta acepción añade el tema de la reciprocidad (cómo se mide, quién tiene la balanza),  la alegría y la energía, comunicar, crear… No se estarán pasando los académicos con las exigencias, no serán demasiadas cláusulas (algunas de ellas abusivas) que harán imposible el temita. Me quedo con la cuarta acepción, al grano, señores y señoras.

Tendencia a la unión sexual.

Avanzándome al ínclito ministro Wert que quiere implantar una asignatura de cine en los estudios venideros (¿habrá vida después de sus leyes?) les paso el corto DIME QUE YO, ilustrativo de lo expuesto anteriormente.


Les (me) quiero.

2 comentaris:

  1. " dime que no vas a dejar que te abandone"
    Me gustó tu entrada, no es habitual encontrar este desvarío en tu blog, pero me gusta saber que también opinas sobre amor.
    Yo también me quiero. Un besote

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  2. El amor ( o sea, el egoismo) mueve la mitad del mundo. La otra, la envidia (o sea, el egocentrismo). Besotes.

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