dimecres, 18 de juny de 2014

PURA FACHADA



A las multitudes se las engaña con trucos que sorprenden de pura sencillez. La gente quiere ver una cosa y los tahúres (les prescribo el ingenio de mi mago de cabecera Juan Tamariz) solo tienen que reducir la intensidad del entorno y focalizar en la mentira. Hoy me centraré en Francisco I, el Papa Revolucionario, el Papa Austero, el Papa Argentino, el Papa de los Nuevos Tiempos, en resumen, el Papa que ustedes y los que les manejan a ustedes y a mí quieren que veamos.

No pude soportar la entrevista que le hicieron en Cuatro. Pura fachada. La continua reverencia del entrevistador, el baboseo confundido con respeto reverencial, el fatuo escondido entre una sencillez forzada me forzaron a cambiar de canal. Pueden acusarme de ver en este Papa lo que yo quiero ver y seguro que no se equivocarán. Pero si fundé la voz ácida no es para darles gato por liebre, la voz miel o la voz agua búsquenlas en otra canción.
Yo había leído horas antes los mangoneos que se trae Yunque y Hazte Oír. Gallardones, Margallos, Fernández Díaz en manos de una nueva versión de los guerrilleros de Cristo Rey. Días antes había visto un video de los abusos de un curilla a su sirvienta magrebí y como se subía al altar como si tal cosa. He sufrido los insidiosos anuncios de XTANTOS que promocionan la X en la declaración de renta a favor de la Iglesia mientras esta institución empresarial no paga IBI por sus propiedades. No me quiero remontar a los casos de pederastia y al Banco Ambrosiano, el secretario de Benedicto y a la Inquisición o las Cruzadas.
Razones no me faltan para desconfiar del de la bata blanca. Lo poco que le escuché fue la exculpación de Pío XII y las acusaciones a las potencias mundiales de no haber acabado con los nazis cuando tenían conocimiento del exterminio judío. También le escuché platicar sobre la secesión catalana. No me importaba demasiado el contenido de sus palabras, me llevaba los demonios esa estampa de superioridad moral con la que encaraba cada tema, me subo al púlpito porque tengo a Dios de mi lado y me bajo a las miserias porque somos pecadores. Arriba y abajo dependiendo de la situación.
En África se mueren los niños y el Papa dice (previsible y demagógico) que se podrían alimentar con lo que se derrocha en el resto del mundo. ¿Entiende como derroche la parafernalia de su organización? ¿Por qué no recalifican los templos vacíos? ¿Por qué no dejan las propiedades que registraron por el morro? Tienen Cáritas y miles de monjitas y padrecitos repartidos por el mundo haciendo el bien, una tapadera perfecta para seguir teniendo el control de la situación, la llave de la salvación, el perdón a discreción, la fraternidad en el bolsillo y el garrote en el vientre de las abortistas asesinas. 

¿Les hice un truco de magia o me lo hizo el Papa a mí?

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