dilluns, 9 de juny de 2014

FUEGO+IGNORANCIA=ODIO

El proceso independentista catalán debe (no tengo claro que los que lo lideran no lo hayan decidido ya) elegir entre dos caminos: el de la autoafirmación propia o el del odio al otro.
El primer camino puede ser más largo y tortuoso, exige convencer a los ciudadanos que viven ahora en Catalunya que el modelo de país que disfrutarán en el futuro será diferente y que desde el respeto a la historia y a la cultura común se puede edificar una nación más próspera y justa. No me cierro a este proyecto. Quiero que me lo dibujen (me conformo con algún esbozo creíble que rehúya de tópicos) para yo convencerme de que este independentismo de nuevo cuño no es más solo una pantalla para esconder los recortes y seguir en el poder a toda costa. Cuando el principal líder del independentismo catalán, Oriol Junqueras, tiene como eje argumental la sustracción que de nuestros impuestos hace el ogro centralista pero no participa (gobierna o hace gobernar) en la correcta inversión de la pasta que tenemos, me huele a chamusquina. Sigo viendo en Catalunya derroche y mala repartición de los recursos que sí se tienen.
Para los que quieren tirar por lo recto para evitar las preguntas incómodas quiero advertirles que no se podrá gobernar un país independiente con casi el 40% de la población en contra. Tal vez hay que mirar menos a Escocia y más a Crimea. Los números los he sacado de los resultados de las últimas elecciones europeas, la suma de los votos de PSC-PP-Ciutadans-UPyD es de 795.000 ciudadanos (31,65%) a los que se le pueden sumar algunos de los 375.650 (10,3%) que votaron ICV-Podemos. A los que se pueden sumar muchos de los 2.785.160 abstencionistas (recuerden la movilización por el derecho a decidir con el que presentaron las fuerzas nacionalistas estas elecciones). Suerte que Rajoy no sabe sumar porque si no seguramente autorizaría inmediatamente el referéndum del dia 9 de Noviembre pero con unas condiciones favorables a sus intereses (o 75% de sí a la independencia o nos quedamos como estamos). Desarticularía a los que le tildan de antidemócrata y se llevaría el gato al agua. ¿Demasiada actividad mental para el Plasmático, verdad?


El segundo camino es corto y fácil. El odio es una gasolina que acelera todos los procesos (no me saquen a los judíos que empieza el terror). No requiere demasiada elaboración, es una ecuación sencilla. Culpa de todos los males que aquejan Catalunya= Espanya. Estado central=Demonio. Es cuestión de encender la hoguera y ponerla debajo de la ignorancia de los afectados por la crisis y por las ganas de trepar en el nuevo estado independiente. Para ilustrar este camino no hay mejor imágen que la surrealista conferencia que pronuncia Víctor Cucurull Miralles por todos los rincones de Catalunya.. Les confieso que al principio no le concedí demasiada importancia, me pareció un descerebrado que desbarraba (disparataba) y que manejaba la historia (por su desconocimiento) a su antojo para que al final cuadrase toda la Historia de la Humanidad sobre la bandera estelada. Cuando consulté su curriculum se me cayeron las canicas al suelo.

Escuchen, vean y juzguen.


2 comentaris:

  1. Ay! Que pena que el sentido común sea el menos común............
    Olé tu artículo.

    ResponElimina
    Respostes
    1. El sentido común no se lleva bien con los intereses oscuros. Gracias.

      Elimina